La boda de Eli y Mariano trajo anécdotas desde el primer momento, con un novio que ya se había vestido casi dos horas antes por los nervios mientras que la novia, relajada, aún no llevaba el vestido puesto a falta de 20 minutos para la ceremonia. ¡Estaba más nerviosa la fotógrafa que la novia!
De cualquier forma todos llegamos a nuestra cita en la Iglesia de Santo Domingo, donde con una luz espectacular gracias a las puertas abiertas disfrutamos de una ceremonia preciosa, en la que un cura verdaderamente inspirado hizo sonreir a los novios, les animó a mirar a sus invitados para compartir el momento y levantó el aplauso del público cuando les invitó a darse un beso.
Lo próximo era la celebración en el Granada Palace, pero viendo que los invitados iban por detrás de los novios decidimos darles tiempo a llegar parando a hacer unas improvisadas fotos de ellos de exteriores. El resultado fue tan espontáneo y urbano que nos encanta.
La celebración se puede resumir como ¡FIESTA!, y es que eso es lo que pasa cuando juntas a tanta gente joven con otros no tan jóvenes pero con mucha experiencia sobre las pistas de baile.
Chicos, nos dísteis una de nuestras mejores prebodas y con la boda no os habéis quedado atrás, ¡un abrazo!












El ramo de rosmelias fue obra de Flores del Edén ¡precioso el detalle de los pétalos en el tallo!
























En homenaje a su foto Playmobil de la preboda entre amapolas. ¡Qué bonicos!
















Eli triunfó con su cambio de calzado, ¡sus zapatillas tipo Converse fueron las reinas de la fiesta!














Publicado por Luna y Jose
3 comentarios