Es una sensación muy especial la que sentíamos conforme se acercaba la boda de Patri y Migue. No los conocíamos antes de que decidieran confiar en nosotros para su Gran Día, pero desde entonces han ocupado un lugar muy importante para nosotros. Ya pudimos darnos cuenta en su preboda que estos chicos tienen una luz que vuelve enormemente gratificante el trabajo de fotógrafo. Sabíamos que cubrir su boda sería una gozada, y no sólo por lo bien que se les da la cámara sino también por la ilusión que durante tanto tiempo le han dedicado a ese día, un día que disfrutamos como fotógrafos y como amigos.
Lo mejor de todo es que para nosotros su boda no es el final, sino el principio de un largo camino junto a esta hermosura de pareja, lo que nos hace realmente felices. Siempre que nos quieran, allí nos tendrán, y a buen seguro que éstas no serán las últimas fotografías que veáis de ellos ^_^. ¡Os queremos!




















































La abuela de Patri, una verdadera joya. Tooodos los regalitos que se ven en la fotografía están hechos con sus manos. Especial mención a las mariquitas, ¡qué monada!


Nuestro pequeño amigo hipo-hipo, ¡por poco se viene a casa con nosotros! Para comérselo.
























Publicado por Luna y Jose
4 comentarios