Carolina + Christoph

Esta fue una boda de Navidad, celebrada el 17 de diciembre, con la ciudad vestida de gala y los detalles que  Carolina y Chris prepararon para ambientar su boda en estas fiestas.
Para ponerse guapa ella eligió el Palacio de los Patos, y una vez más la luz y la elegancia de este hotel nos cautivó. Un vestido corto, zapatos a juego con el ramo, un peinado sencillo con flores y lista para ir hasta la iglesia en un mini rojo. Allí nos encontramos a Chris, luciendo una enorme sonrisa rodeado por su familia y amigos, venidos como él desde Suiza.
Las escaleras de San Pedro y San Pablo quedaban cubiertas por un manto de pascuelos de un rojo brillante, junto con las velas y un nacimiento la atmósfera que crearon era única.
A la salida una lluvia de pétalos de rosas y desde allí caminando en un día espléndido y soleado hasta el Carmen de los Chapiteles, donde les recibían unas vistas magníficas y la música de las guitarras para acompañar la cena y la fiesta hasta bien entrada la noche.

¡Espectacular!

Otra vez tuvimos la suerte de ver recuperar esa tradición tan bonita de velar a los novios.

Para el vídeo confiaron en Pol, a quien podéis conocer un poco mejor en su web

Estas vistas resultan especiales para cualquiera, pero debe ser aún más especial para Carolina que creció allí. ¡Y con un día tan bonito!

¡Nos encantan sus amigos! Cariñosos, alegres, ruidosos y con ganas de fiesta.

Carolina y Chris prepararon un lienzo y pintura de colores para que sus invitados pudieran hacer un “árbol de firmas”. Una preciosa forma de ver el clásico álbum de firmas.

Piruletas y chupachups gigantes, puros de chocolate, gominolas y lacasitos ¡esta gente sí que sabe divertirse!

Con esta boda cerramos un año muy especial para nosotros, en el que tenemos que darle las gracias a las parejas que han querido compartir su día con nosotros, nos han hecho sentir entre amigos y han confiado en nuestro trabajo. Tenemos mucha suerte de haber podido sentir el amor y la alegría que se respira en cada boda ¡gracias!

Publicado por Luna y Jose

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Cristina + Nacho

Un día espléndido de otoño recibía a Cristina y Nacho en la iglesia de la Virgen de las Angustias. Les esperaban sus amigos y familia luciendo sonrisas y regalando gestos llenos de ternura.  Éste es sólo el principio del día que pasamos con ellos, que os contamos a continuación con unas poquitas palabras y muchas fotografías. Disfrutadlo.

Él esperaba en el interior de la iglesia cuando ella entraba del brazo, aparecía deslumbrante de entre la claridad del exterior. Siempre pensamos que ese momento debe ser uno de los más especiales del día para ambos.

El órgano sonaba para ellos durante la ceremonia y cuando recorrían el largo pasillo hacia el exterior.

Fuera les esperaba una lluvia de confeti y muchos, ¡pero que muchos abrazos!

Después de disfrutar con su gente nos subimos en el coche para irnos todos juntos hasta el río Genil, al lado de las Titas, donde el otoño vestía de colores los árboles y el suelo. Unos minutos de tranquilidad para asimilar los acontecimientos, relajarse, hablar y quererse mientras nosotros revoloteamos a su alrededor capturando esos gestos tiernos que tienen el uno con el otro.

Cristina y Nacho nos habían hablado del lugar que habían elegido para la celebración, nos lo habían descrito con todo lujo de detalles y aún así era imposible imaginárnoslo. El Pabellón de las Artes de Jun es elegante, luminoso, con una arquitectura sorprendente y futurista pero en absoluto excéntrica. El color dorado que inunda el salón y las líneas limpias lo convierten en uno de nuestros favoritos.

Cada mesa tenía su canción propia.

Como regalo para los invitados una donación en su nombre, una manera estupenda de darle una vuelta de tuerca a esa tradición tan arraigada en las bodas.

Y para terminar (o comenzar) la noche mojitos, candybar, photocall y muchas ganas de bailar.

Vanessa + Antonio

Vanessa y Antonio eligieron una tarde de mediados de septiembre para celebrar su boda. Estrenamos con ellos iglesia, la de San Jerónimo, en la que con ilusión y cierta sorpresa nos encontramos algunas caras conocidas. Con la luz anaranjada que proyectan los edificios de alrededor dejamos atrás el bullicio de Granada, y entramos en la iglesia para escucharles pronunciar sus votos. 

Tras la ceremonia tuvimos un tiempo relajado y distendido para hacer algunas fotografias con nuestros recién casados . Fuimos hacia un camino tranquilo, donde se podía dejar el coche y concentrarnos en jugar con la luz, el velo de Vanessa, y el amor que se demuestran en cada gesto.

Para celebrarlo nada mejor que reunirnos otra vez con su familia y amigos que les esperaban ya en La Torre del Rey. Después de la copa de bienvenida, cuando las estrellas empezaban a aparecer en el cielo azul, pasamos al salón al ritmo de Mago de Oz, ¡menuda fiesta de recibimiento se montó!

Os dejamos con algunas de las muchas fotos que nos dió su gran día.

Vanessa eligió el Palacio de los Patos como un lugar tranquilo y elegante para prepararse para ese día tan especial. ¡Nos encanta ese lugar!

La luz que entra en la iglesia por las cristaleras de la puerta dan una atmósfera preciosa a las imagenes.

Espectacular el coche que eligieron Vanessa y Antonio, además nos dio mucho juego tanto en los exteriores como en el trayecto al restaurante.

¡Confeti!

Siempre es una sorpresa agradable descubrir sitios nuevos en Granada. La Torre del Rey tiene detallitos geniales como estos farolillos, además de una arquitectura y unos jardines preciosos.

¡A volar y a divertirse!